En un centro de buceo de Fuerteventura se hacen dos preguntas, y solo una habla de dinero. La otra habla de un pez: un tiburón plano, del color de la arena, que descansa enterrado en el fondo con apenas los ojos fuera, y que ha desaparecido de casi todos los mares en los que vivía. De este, no.

  • Qué es el angelote y por qué las Canarias son su último refugio
  • Por qué nadie le promete un encuentro y qué dicen en realidad los centros de buceo
  • Cuánto cuesta aquí una primera inmersión y dónde pone el límite la ley
  • Cómo se cobra el buceo en esta isla: por persona, por inmersión, antes de impuestos
  • Lo que el precio no contiene: equipo, seguro, impuesto
  • Norte o sur: Corralejo y Lobos frente a Morro Jable y la costa de Jandía

Lo que sigue es la parte comprobable: el estado de la especie según quienes lo evalúan, la práctica según las páginas de los propios operadores, y una línea clara entre ambas cosas.

¿Qué es el angelote y por qué las Canarias?

Es un tiburón que vive plano sobre el fondo, y se le está acabando el fondo donde vivir. El grupo de especialistas en tiburones de la UICN lo dijo sin rodeos desde Las Palmas en 2016: Squatina squatina está en peligro crítico, ha desaparecido de la mayor parte de su área de distribución histórica —el Atlántico nororiental y el Mediterráneo, de Escandinavia al noroeste de África— y sus últimas poblaciones solo pueden verse en las Islas Canarias, que el grupo describe como el último bastión conocido de la especie.

Por eso el archipiélago tiene además un plan. Un taller celebrado en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en junio de 2016 dio lugar a un Conservation Action Plan para el angelote en Canarias, elaborado conjuntamente por el Gobierno de Canarias, el Gobierno de España, buceadores, científicos y organizaciones conservacionistas, con una base de datos de avistamientos a la que se pide a los buceadores que envíen sus encuentros. Eso convierte a un buceador de vacaciones en algo poco habitual: un testigo. De ahí sale la etiqueta: mirar, no tocar, no perseguir y contarle al guía lo que ha visto.

Un angelote en su postura natural sobre el fondo marino
Foto: Dive Pro Fuerte

Entonces, ¿lo verá o no?

Quizá. Nadie lo vende como una certeza, y conviene tomar prestada la manera en que lo formulan los operadores. Fuerteventura Buceo, que bucea el Veril de Jandía desde Morro Jable, cita al angelote entre lo que sus buceadores encuentran «con algo de suerte», la misma fórmula que emplea para sus salidas de snorkel. Aquí la suerte es la unidad honesta.

Los calendarios que existen pertenecen a centros de buceo y no a estudios, y no coinciden del todo. Punta Amanay, en Corralejo, responde a la pregunta en su propio FAQ: si busca angelotes, venga entre noviembre y febrero. Dive Pro Fuerte, que mete a sus buceadores desde la orilla en La Lajita, en el sur, señala en cambio de noviembre a marzo. La respuesta de Punta Amanay ordena el resto del año por su utilidad: la primavera por la visibilidad y la fauna activa, el verano por el agua más cálida, septiembre y octubre por el mar más tranquilo. Léalos tal como son: la experiencia de trabajo de quienes están en esa agua casi a diario, y no un estudio publicado.

Lo sensato, por tanto, es reservar la inmersión por la inmersión. La pared, la lava y la arena están ahí cualquier mes. Un angelote en el fondo es el día que uno cuenta después, y no una línea del programa.

¿Se puede bucear sin titulación?

Sí, y de tres maneras distintas. Desde Morro Jable, el bautismo de buceo con Fuerteventura Buceo cuesta €105 por persona antes del 7 % de IGIC, y el equipo completo y el seguro ya están dentro de esa cifra. Se hace desde el barco del centro y no entrando por la playa: unos cuarenta minutos bajo el agua y unos noventa desde que se sale del puerto, y se admite a partir de los diez años.

Doce metros es el techo legal de un bautismo en España, y dos metros para niños de hasta doce; el centro añade que prefiere quedarse algo más arriba, porque cuanto más se baja, antes se vacía la botella y más corta se hace la inmersión.

En el norte, el extremo somero lo es todavía más. Peter Diving en la Isla de Lobos arranca desde €89 por unas tres horas: la botella se queda en superficie sobre un flotador y una manguera le baja el aire, de modo que no lleva nada a la espalda, y la profundidad máxima son seis metros. También empieza a los diez años —dos por debajo del mínimo del propio Punta Amanay para bucear con botella en el mar— y el instructor baja con dos personas a la vez mientras el resto de la familia hace snorkel o espera en el barco.

Un matiz sobre las fechas: en el listado de experiencias del centro esta actividad figura como disponible de julio a noviembre, así que confírmelo antes de montar una semana de invierno a su alrededor.

Entre la prueba y la licencia está el curso SSI Basic Diver, desde €135 por unas seis horas: teoría online antes de llegar, destrezas en la piscina cubierta climatizada del propio centro y después una inmersión de seis a doce metros en Lobos. El alquiler del equipo y el seguro de buceo están dentro del precio, y sale usted con un certificado que le permite seguir buceando seis meses siempre que le acompañe un profesional. Desde los doce años.

El papeleo es el mismo en todas partes y lleva un minuto: un cuestionario de salud y una declaración firmada, con certificado médico solo si alguna respuesta señala algo; Punta Amanay cita el decreto 550/2020 justamente por ese cuestionario. Y no reserve un vuelo para el mismo día: ese centro pide esperar al menos doce horas después de bucear, y veinticuatro si ha buceado varios días seguidos.

Y si quiere acabar con una titulación

El curso SSI Open Water Diver de Corralejo sale desde €460: cuatro días, cuatro inmersiones alrededor de Lobos, teoría y piscina, alquiler del equipo completo, seguro de buceo y la certificación internacional. El centro ofrece además una versión más larga, Open Water Diver Plus, por €525, y un Scuba Diver más corto por €265. En Morro Jable la escalera es de PADI: Scuba Diver por €275 y Open Water Diver por €420, ambos antes del impuesto del 7 %.

Lo que contienen esos días, hora a hora, está escrito para el mismo curso en la isla vecina: curso PADI Open Water en Gran Canaria, tres días. La estructura del curso se traslada; los precios y los puntos de inmersión, no.

¿Qué incluye realmente el precio?

La cifra peor leída de esta costa son €45. Es por persona y por inmersión —el centro lo escribe con esas mismas palabras—, así que una mañana de dos inmersiones en el Veril de Jandía son dos líneas y €90, no una línea y €45. A partir de la quinta inmersión la tarifa baja a €40 y desde la novena a €35, y la escala cuenta inmersiones, no días. Cada inmersión cubre una botella revisada de 12 litros, el lastre, el traslado hasta el barco y un guía titulado en el agua. El barco no lleva suplemento: la lista de precios lo dice en una línea propia.

Fuera de esa cifra quedan tres cosas. El IGIC del 7 %, que la lista de precios señala como no incluido. El alquiler del equipo: €15 al día el conjunto completo con ordenador de buceo, €6 una pieza suelta, €7 el ordenador por separado. Y el seguro internacional de buceo, que el centro califica de obligatorio, desde €7 por 24 horas, €15 por una semana y €20 por un mes hasta €35 por un año.

Qué reservaDesde dóndePrecio tal como se publicaQué va dentro del precioTitulación y edad
Bautismo de buceo, hasta 12 mMorro Jable€105 por persona, 7 % de IGIC aparteEquipo, seguro, instructor, barcoNo hace falta, desde 10
Peter Diving, hasta 6 mCorralejo → Lobosdesde €89: pregunte por la unidadBarco, instructor, equipo, seguroNo hace falta, desde 10
SSI Basic Diver, 6 hCorralejo → Lobosdesde €135: pregunte por la unidadTeoría, piscina, inmersión en el mar, equipo, seguro, certificadoNo hace falta, desde 12
Inmersiones guiadas en LobosCorralejo → Lobosdesde €50: pregunte por la unidadBarco, botella y lastre, guíaObligatoria, desde 12
Inmersiones desde barco en el VerilMorro Jable€45 por persona y por inmersión, 7 % de IGIC aparteBotella y lastre, traslado, barco, guíaObligatoria
Snorkel guiado, 2 hMorro Jable€40 por persona, 7 % de IGIC aparteGuía, equipo completo, bebidas y algo de picarNo hace falta, todas las edades
SSI Open Water DiverCorralejo → Lobosdesde €460: pregunte por la unidadTeoría, piscina, cuatro inmersiones, equipo, seguro, certificaciónNo hace falta, desde 12

Punta Amanay, en el norte, lo cobra de otra manera. Sus inmersiones guiadas en Lobos salen desde €50, y la página imprime esa cifra sin decir si compra una inmersión o un día de ellas, así que pregunte antes de pagar. Incluye la travesía en barco, una botella de 10 o 12 litros de aire o nitrox con lastre y un guía titulado. No incluye el alquiler del equipo —que el centro entrega solo a sus propios buceadores— ni el seguro de buceo, que según el centro exige el decreto 550/2020 a cualquiera que bucee de forma recreativa en España.

La costumbre que conviene adquirir es sencilla: la cifra del escaparate compra tiempo en el agua; el impuesto, el equipo y el seguro son tres líneas más, y en una semana de buceo son justo lo que separa el cálculo aproximado del real.

Un buceador entre un banco de peces sobre un arrecife rocoso
Foto: Pi, a través de Google Maps

¿Norte o sur: Corralejo o Morro Jable?

Los dos extremos de la isla dan dos días distintos. En el norte, Punta Amanay bucea en las aguas que rodean la Isla de Lobos, la pequeña isla volcánica del estrecho hacia Lanzarote; el centro cuenta allí más de veinte puntos, de seis metros a más de cuarenta, sobre arena blanca y formaciones de lava. Las salidas son a las 08:30 para los más experimentados y a las 10:30 para buceadores titulados de cualquier nivel, y como el barco regresa al centro entre una y otra, hacer una inmersión o dos es decisión suya. Cuente con unas tres horas.

Dos detalles evitan una discusión en el muelle. El barco bucea alrededor de Lobos, pero nunca desembarca en la isla y no puede dejar ni recoger a nadie allí: pasear por el islote es una excursión aparte, con el permiso gratuito del Cabildo obligatorio desde enero de 2019. Y el barco es una neumática semirrígida preparada para bucear, con pocas plazas reservadas a los buceadores, de modo que un acompañante que no bucea no sube.

En el sur, Fuerteventura Buceo sale de Morro Jable en su propio barco a las 09:00 y a las 11:00. La primera inmersión del día siempre es el Veril de Jandía, la pared que el centro describe como profunda y aun así abierta a todos los niveles; la segunda va a otro tramo de esa misma costa, elegido según el grupo. Entre ambas, el barco es la comodidad: duchas de agua caliente, aseo, zona seca para las cosas y servicio de café.

La única profundidad que el centro publica para esa costa es la del Canyon, al oeste del puerto: catorce metros como máximo. El resto se acuerda con el guía en el briefing. Desde ese mismo barco, una salida de snorkel guiado cuesta €40 por persona por unas dos horas, una de ellas en el agua.

En la práctica decide su hotel. El portal turístico de la isla sitúa el aeropuerto a 39 km y unos 40 minutos de Corralejo, y a 84 km y una hora y cuarto de Morro Jable, con tarifas de taxi que él mismo llama aproximadas: €40–50 al norte y €85–95 al sur. Bucear es cosa de la mañana en los dos extremos de la isla; una hora y cuarto de coche antes del briefing, no.

¿Cuándo conviene venir?

El agua aquí es fresca y sigue siéndolo: entre 18 y 23 °C durante todo el año, más fría en febrero y marzo y más cálida en septiembre y octubre. La traducción práctica la da el propio Punta Amanay en su respuesta sobre el equipo: 5 mm en los meses de verano y 7 mm o un semiseco el resto del año. Si lo alquila, va en el conjunto del día; si trae el suyo, traiga el más grueso.

El invierno tiene un argumento propio que no depende de ningún animal. El alisio, que gobierna todo lo que ocurre en la superficie de esta isla, está más calmado entre octubre y enero —en torno a 17 a 19 km/h en las medias mensuales de la estación del aeropuerto, frente a 25,9 en julio— y ese mismo centro de buceo llama a septiembre y octubre el mar más tranquilo del año. Ponga al lado su respuesta sobre los angelotes de noviembre a febrero y una semana de buceo en pleno invierno deja de parecer temporada baja.

Preguntas que surgen antes de reservar

¿Veré un angelote?

Quizá, y nadie promete más que eso. Fuerteventura Buceo lo formula como «con algo de suerte». El FAQ de Punta Amanay envía a quien viene por la especie a los meses de noviembre a febrero: es su experiencia, no un estudio. Reserve la inmersión por la inmersión.

¿Son €45 el precio de una mañana de buceo?

No. Es por persona y por inmersión, así que dos inmersiones en una mañana son €90: antes del 7 % de IGIC, del alquiler del equipo y del seguro obligatorio. La tarifa baja a €40 desde la quinta inmersión y a €35 desde la novena.

¿Desde qué edad se puede?

Desde los diez años el bautismo de Morro Jable y el Peter Diving de Lobos; desde los doce, bucear con botella en el mar con Punta Amanay y sus cursos. La ley limita el bautismo a doce metros, y a dos metros para niños de hasta doce años.

¿Hace falta permiso para bucear en la Isla de Lobos?

Para el agua de alrededor, no: el barco de buceo nunca desembarca en la isla. Pisar el islote exige el permiso gratuito del Cabildo, obligatorio desde enero de 2019, y esa es una excursión aparte con su propia reserva.

Actualizado el 7 de septiembre de 2026. Precios, contenidos, edades, profundidades y horarios de salida proceden de las páginas de los propios operadores; el estado de conservación del angelote y el plan de acción canario, de la declaración de 2016 del grupo de especialistas en tiburones de la UICN. El centro de Morro Jable indica el 7 % de IGIC como añadido a todos sus precios.