La pregunta se hace en el mostrador en cuatro idiomas y siempre es la misma: ¿veremos delfines seguro? La respuesta honesta es que en el puerto de Morro Jable nadie puede prometer un animal. Lo que se promete es un barco, una ruta, una hora y una tripulación que sabe dónde buscar.

No es una evasiva. Así lo dispone la ley española: las normas sobre cómo debe comportarse una embarcación cerca de delfines y ballenas están escritas para proteger a los animales del barco, no para llevar los animales hasta el barco. Basta leerlas una vez para dejar de ver una excusa en las fórmulas prudentes.

  • Qué ponen por escrito los operadores de Morro Jable sobre el avistamiento
  • Qué distancias, qué velocidad y qué ángulo de aproximación fija la ley
  • Por qué solo se admiten dos embarcaciones a la vez y qué cambia eso para usted
  • Cómo comprobar que el barco reservado puede realizar esta salida
  • Qué diferencia hay entre una búsqueda de dos horas y una salida de cuatro
  • Qué le exigen esas mismas normas si es usted quien lleva el timón

A continuación, la salida contada tal como se vende y tal como se regula, para que ambas cosas coincidan antes de pagar.

¿Qué promete realmente el operador?

Magic & Sailing, cuyas salidas de avistamiento parten de Morro Jable, lo dice sin rodeos. Sobre la lancha de dos horas señala que los avistamientos dependen de la naturaleza y nunca están garantizados, y que la tripulación observa a distancia en lugar de perseguir. Sobre el catamarán de doce plazas escribe que los delfines aparecen a menudo y las ballenas de vez en cuando, siempre en aguas abiertas y nunca garantizados. Sobre el barco superior de la gama admite que la búsqueda puede terminar sin avistamiento.

Lo demás sí está fijado: la hora de salida, la duración, el puerto, el barco, la comida y las bebidas, el traslado desde un punto de encuentro del sur. Eso es lo que usted compra, y conviene aclarar por escrito las condiciones de reserva: qué ocurre si no aparece nada lo decide el contrato y no la naturaleza, y varía de un operador a otro.

Pasajeros de pie y tumbados en la red de proa del catamarán, mirando al agua
Foto: FuerteCharter

Por qué las normas convierten la salida en una búsqueda

La norma es el Real Decreto 1727/2007, publicado en el Boletín Oficial del Estado como BOE-A-2008-516 en el número 11 del 12 de enero de 2008 y en vigor desde el 13 de enero de 2008. Traza alrededor de cada animal o grupo un cilindro imaginario —el Espacio Móvil de Protección de Cetáceos— de 500 m de radio, con 500 m de aire por encima y 60 m de agua por debajo. Grupo, según el texto, son dos o más animales separados por no más de 50 m.

  • Zona de exclusión: al menos 60 m alrededor del animal, donde ninguna embarcación puede permanecer
  • Zona de permanencia restringida: de 60 m a 300 m, dos embarcaciones a la vez y ninguna si hay una cría sola o un adulto con cría
  • Zona de aproximación: de 300 m a 500 m, de nuevo dos embarcaciones, esperando turno por radio
  • Zona aérea: el aire en un radio de 500 m, cerrado
  • Zona submarina: hasta 60 m de profundidad, cerrada

Dentro de ese espacio una embarcación comercial mantiene una velocidad constante no superior a 4 nudos y nunca mayor que la del animal más lento del grupo. Se acerca con suavidad, en rumbo convergente y con un ángulo de unos 30° respecto a la dirección de los animales —nunca de frente, nunca por detrás, nunca perpendicular— y luego navega en paralelo, sin cambios bruscos de rumbo ni de velocidad. Dar vueltas alrededor está prohibido. La marcha atrás también, salvo para evitar una colisión.

Si se para y se vuelve a arrancar el motor, la embarcación permanece en punto muerto al menos un minuto, y cuando varias embarcaciones trabajan sobre el mismo grupo coordinan la maniobra por radio.

  • Ningún contacto físico entre la embarcación, o quienes van a bordo, y un animal
  • No alimentarlos ni arrojar nada al agua: ni comida, ni bebida, ni basura
  • No cruzar la trayectoria de los animales, no cortarles el paso, no atravesar un grupo
  • No dividir ni dispersar un grupo y nunca interponerse entre un adulto y su cría
  • Ningún ruido fuerte o brusco, sobre el agua o bajo ella, para atraerlos o ahuyentarlos
  • Ningún sonar ni equipo acústico para localizarlos o llevarlos a la superficie, y nada de baño ni buceo en la zona de exclusión

La regla de dos embarcaciones a la vez en cada uno de los dos anillos exteriores es la que decide cómo será su tarde. Si un grupo ya ha reunido cola, el barco espera su turno por radio en lugar de sumarse al grupo: usted mira desde más lejos o sigue para buscar otro grupo. Una tripulación que actuara de otro modo estaría incumpliendo un real decreto cuya vigilancia corresponde al Servicio Marítimo de la Guardia Civil, con sanciones por el régimen de la ley general de patrimonio natural. Por eso un patrón serio no le promete una imagen de cerca.

¿Cómo comprobar que la embarcación puede hacerlo?

En Canarias la observación de cetáceos con fines turísticos es una actividad sujeta a autorización propia por el Decreto 178/2000 del Gobierno autonómico, que mantiene una lista pública de embarcaciones autorizadas. En la edición publicada de esa lista fechada en septiembre de 2022 hay dieciséis registros atribuidos a Fuerteventura: siete inscritos en La Oliva, tres en Pájara, uno en Puerto del Rosario, uno en Tuineje y cuatro sin municipio cumplimentado. Cada línea es una embarcación con autorización y no una empresa: una firma puede tener varias y el mismo nombre de barco aparece dos veces.

De ahí se siguen dos cosas para el pasajero. El código de autorización de una embarcación de Fuerteventura tiene la forma CT-35-2-…, y preguntar antes de reservar en qué barco se navega y cuál es su código es una pregunta perfectamente normal. Además, las embarcaciones autorizadas deben enarbolar la bandera distintiva Barco Azul, que se entrega con la autorización y en cada renovación anual, así que también hay algo que mirar en el muelle.

Catamaranes y veleros fondeados frente a Morro Jable, con el pueblo y las montañas de Jandía al fondo
Foto: Magic & Sailing

¿Qué salida desde Morro Jable, y qué cambia el precio?

Morro Jable es el puerto de trabajo del sur: 290 amarres, cinco metros de calado, embarcaciones de hasta 35 m, gasolinera, travelift y vigilancia las veinticuatro horas, con el ferry a Gran Canaria en el mismo muelle. Las embarcaciones de Magic & Sailing que trabajan desde aquí buscan en la misma agua frente a la península de Jandía y se diferencian en casi todo lo demás.

SalidaDuraciónAdultoNiñoA bordo
Magic Dolphin2 h€49€39 (2–11)bebidas, sin comida; no menores de 2 años
Magic Select4 h€79€40 (2–11)almuerzo cocinado a bordo, barra libre
Magic Deluxe4 h€99€60 (2–11)doce plazas, almuerzo de dos platos
Magic Dreams4 h€125—a partir de 12 años, tapas de autor

La corta está construida alrededor de la búsqueda y de nada más. Magic Dolphin es una lancha de 11,72 metros de eslora y 4,48 m de manga, lo bastante rápida para cubrir terreno en dos horas; €49 por adulto, €39 por niño de dos a once años, barra libre de bebidas frías y ninguna comida, con una parada de baño al final si el mar lo permite. Los bebés menores de dos años no pueden embarcar. La recogida se hace en puntos de Costa Calma, Esquinzo, Morro Jable y Jandía.

El catamarán Magic Select convierte esa misma agua en media jornada: 22,80 m de eslora, 10,50 de manga, 150 m² de vela, cuatro horas, €79 por adulto y €40 por niño de dos a once años, bebés gratis. Primero la búsqueda y después un fondeo frente a las playas de Jandía mientras se cocina a bordo el almuerzo: pollo mozárabe con arroz o hamburguesa vegetariana con arroz al estilo de Zahara; las alergias se avisan con 48 horas de antelación.

El mismo puerto, las mismas cuatro horas, doce personas: Magic Deluxe es un Lagoon 450S de 13,96 por 7,87 m a €99 por adulto y €60 por niño de dos a once años, con transporte desde el hotel incluido y un almuerzo de dos platos de un cocinero de Jandía. El tope de doce plazas y el transporte desde el hotel incluido son lo que compran los €20 de diferencia con el catamarán grande.

La última cambia además el punto de salida. Magic Dreams zarpa de la Marina Jandía y no del muelle comercial, en un Lagoon 43: cuatro horas, €125 por persona, solo con huéspedes a partir de doce años. En el fondeo hay equipo de snorkel y tablas de paddle surf, y la comida es una secuencia de tapas de un cocinero del restaurante Salvaje.

¿Y si quiere el barco solo para los suyos?

Puede tenerlo. Una excursión privada con patrón desde el mismo puerto cuesta €300 por el barco por tres horas para una a cuatro personas y €50 por cada persona más, con la gasolina, las bebidas, los snacks y el traslado al hotel dentro del precio; el operador dice que el cliente decide el plan en todo momento, incluso llevar el timón. Hasta el 30 de septiembre de 2026 ese mismo operador alquilaba también una pequeña Voraz 3.85 con Mercury de 15 CV sin ninguna titulación, desde €200 por tres horas; desde el 1 de octubre de 2026, en un alquiler sin patrón la titulación la necesita el propio arrendatario, y el operador pide «como mínimo el PNB».

Al decreto le da igual de quién sea el barco. La zona de exclusión de 60 m y la prohibición de cruzar la trayectoria de un grupo, de dar vueltas y de hacer ruido rigen para su barco de alquiler igual que para uno autorizado. Si los delfines se acercan por su cuenta, el texto lo dice expresamente: mantenga el mismo rumbo y la misma velocidad en lugar de maniobrar a su alrededor, no engrane la hélice mientras estén a menos de 60 m y apague la sonda.

Preguntas que surgen antes de reservar

¿Están garantizados los delfines?

No, y Magic & Sailing lo dice en sus propias condiciones. Los animales son salvajes y la ley prohíbe perseguirlos. El precio garantiza el barco, las horas, la ruta y lo que se sirve a bordo.

¿Qué pasa si no vemos nada?

Es una cuestión de las condiciones de reserva y no del mar, así que resuélvala por escrito antes de pagar: pregunte al operador si una salida sin avistamiento se repite, se abona o simplemente se da por realizada. La respuesta cambia de un barco a otro.

¿En qué mes conviene ir?

La búsqueda corta desde Morro Jable funciona todo el año. El calendario no cambia los animales, sino el mar: el alisio sopla todos los meses y con más fuerza en la segunda mitad del día, por lo que una salida de mañana suele ser la más tranquila.

¿A qué distancia se acerca el barco?

Por sus propios medios, no más cerca de 60 m: esa es la zona de exclusión. Entre 60 y 300 m solo se admiten dos embarcaciones a la vez, y donde hay una cría, ninguna. Todo lo que ocurra más cerca sucede porque lo han elegido los animales.

¿Se puede ir con niños?

En la búsqueda de dos horas, a partir de dos años y por €39; los bebés menores de dos no se admiten. Los dos catamaranes grandes llevan niños desde los dos años por €40 y €60, y los bebés gratis. Magic Dreams es a partir de doce años.

Reglas de aproximación: Real Decreto 1727/2007 (BOE-A-2008-516, texto consolidado), consultado el 7 de septiembre de 2026. Autorización y lista de embarcaciones autorizadas: Gobierno de Canarias, Decreto 178/2000 y la lista publicada con fecha de septiembre de 2022. Datos del puerto: fuerteventuraturismo.es. Precios, duraciones y condiciones: las páginas de los propios operadores, consultadas el 7 de septiembre de 2026.